sábado, 13 de diciembre de 2014

Para una madre...

Al pasar el tiempo, pensaste que iba a estar igual, que siempre iba a ser la misma niña que soy y seré siempre para ti. Pero los años pasan y yo voy creciendo, yo voy madurando y mi corazón va sintiendo y buscando diferentes sentimientos, diferentes emociones, diferentes formas de vivir.
En lo oscuro de esa noche has estado tú. En lo más profundo de la vida y en lo más hondo del mar has sabido vivir, has sabido afrontar hasta una tormenta en tu corazón; te has caído pero te has sabido levantar; has sabido llevarte a ti y a tus hijos a un nuevo mundo, a un mundo lleno de felicidad que has sacado adelante, con tus mayores esfuerzos y logros. Y tus mismas metas has hecho triunfar.
Pero a lo largo del tiempo voy creciendo, pero voy creciendo como persona, voy creciendo y valorando lo que es la vida, voy razonando y pensando en las cosas que me has aconsejado y en los momentos en que, por los cuales, has estado triste.
La vida es larga, aunque hay veces que crees que se termina por razones en que te sientes ahogada.
Hay personas que son muy importantes en tu vida, pero está esa luz que ilumina tu camino, esa luz que te hace ver las cosas como realmente son, esa luz que te dio la vida y que tú estás orgullosa de ella por el esfuerzo y sacrificio que hace y que está haciendo cada día más por ti.
No tengas miedo que todo lo dicho y todo lo prometido, todos los sufrimientos y todas las caídas, las he sabido llevar y así aprender lo que es bueno y lo que realmente tengo que hacer.
En esa oscuridad que estabas hace algún tiempo ya no estás, ya que le has prendido una velita a tu corazón, abriendo nuevas puertas para el amor.

Para ti siempre seré tu niñita y tú siempre serás el camino que deberé de seguir como ejemplo de persona en esta vida, que se merece lo mejor de este mundo.

Autor desconocido

No hay comentarios:

Publicar un comentario